Me
endurezco de granizo
agrieto
mi cuero sufrido,
fraguando
quebracho
de mar
calcificado.
El
toqueteo a tu piel medrosa
derrumba
pájaros de tosca.
Detona
parásitos salados
detona mi cordillera al sur.
Rechino
mis dientes de ñire.
Sangro
desdén por encías.
cólicos
de roña oscura,
me
escurren la carne
y soy estepa
sin rocío.
Inepto
en este ajedrez torcido
revuelvo
tripas y tachuelas,
erupciono
venenos ácidos
cuando
te fuerzan de baba
te
arrinconan de miedo.
te aterran de susto
y sexo.